Por qué los veganos no comen huevos.

¿Por qué los veganos no comen huevos? Es una de las preguntas que más he oído y me han formulado en los últimos años. La falta de información o el desconocimiento, hace que en muchas ocasiones, normalicemos ciertos hábitos que no por ello deben ser ni necesarios, ni éticos. Es importante entender primero algunos aspectos como por ejemplo, qué es el huevo y por qué las gallinas los ponen.  De esta forma es más fácil entender por qué los veganos no comen huevo.

Partimos de la base de que los animales vivíparos son aquellos que se reproducen depositando huevos al medio externo. Dentro de los animales vivíparos, nos encontramos a todas las aves, a gran número de peces, anfibios y reptiles. Así mismo incluimos a los insectos, arácnidos y mamíferos monotremas dentro del grupo de los vivíparos. Los mamíferos monotremas son el ornitorinco y los equidnos (se asemejan a los puercos espines). Estos mamíferos monotremas se convierten en la formas más primitivas de los mamíferos actuales y poseen características reptilianas y están dotados de una cloaca.

qué es un huevo

¿Qué es un huevo? Un huevo producido por hembras de ciertas especies de animales es una parte de su ciclo menstrual. Sí, de su ciclo menstrual. El huevo, contiene en su interior al óvulo (lo que conocemos como yema en el caso de las gallinas) recubierto a su vez por material nutritivo (lo que conocemos como clara en el caso de las gallinas).  Este interior queda completamente protegido por una cáscara con forma redondeada. El tamaño, color y la dureza, varían según la especie. Si dicho óvulo es fecundado, tendrá lugar el posterior nacimiento de una nueva vida.

Huevos de animales para el consumo humano en alimentación

Los huevos de consumo humano para la alimentación provienen de múltiples especies. De aves como las gallinas, patas, codornices, ocas, avestruces y ñondúes. Reptiles como las iguanas y las tortugas. Caracoles, erizos de mar y un sinfín de huevas de peces como el conocidísimo caviar (obtenido de los esturiones), huevas de salmones, arenques, bacalos y un largo etcétera.

De todos los huevos de hembras de animales, el que más consume el ser humano con gran diferencia es el huevo de la gallina. Después de los peces, las gallinas conforman el grupo animal más explotado y aniquilado por el hombre en las industrias avícolas y no avícolas.

El huevo de gallina se ha convertido en un producto muy versátil a través del cual hacemos numerosas recetas y platos. La buena noticia es que existen sustitutivos más saludables y éticos que harán que entiendas por qué los veganos no comen huevo. Con todo esto centraremos este artículo en explicar detalladamente todo lo relacionado con los huevos de las gallinas, esperando que al final del mismo, te replantees si seguir comiéndolos o no.

Un poco de historia

Aunque posiblemente sea la parte más aburrida de cualquier tema, la historia confluye un hito muy importante a la hora de abordar cualquier situación o aspecto actual. Echando la vista atrás y entendiendo «por qué los veganos no comen huevos», nos remontamos a las gallinas salvajes.

Las gallinas ponedoras modernas descienden de la especie «Gallus gallus» de origen asiático. Estas gallinas salvajes ponen una media de entre 10 y 15 huevos al año. Actualmente, la industria avícola, contiene gallinas ponedoras bajo un sufrimiento atroz, capaces de poner una media de hasta 320 huevos al año. Haz cálculos. ¿Imaginas qué puede haber detrás de estos números?

Hace 8.000 años en regiones de Asia como China y la India se empezaron a comercializar las primeras gallinas salvajes. Tribus nómadas procedentes de estas regiones fueron llevando gallinas salvajes a Mesopotamia y Grecia. Fueron los celtas, los que empezaron a comercializar gallinas a toda Europa. Con el paso de los años, el humano (cómo no), fue seleccionando las mejores razas de gallinas para obtener el mejor rendimiento y beneficio de estas. Tanto de su carne como de sus huevos. Esto ha supuesto que a día de hoy, hayamos roto por completo sus ciclos y la manipulación genética a la que han sido (y son) sometidas, producen gallinas que pesan más de un 300% de su peso natural. Esto les causa graves enfermedades, heridas y una vida lamentable en la industria avícola que comentaremos más adelante.

¿Qué ocurre en la industria avícola?

gallinas industria avícola

Ser consciente de una vida terrible es peor que una muerte terrible. – Libro Comer Animales, de Jonathan Safran-

Más allá de lo que puedas pensar acerca de cómo viven las gallinas, posiblemente ninguna persona que esté leyendo este artículo, ha estado alguna vez en alguna explotación avícola. No son lugares bonitos de ver. Y a las empresas dedicadas a este sector no les interesa que se sepa la verdad. Cuando estaba en la universidad de veterinaria recuerdo una práctica dónde visité una de estas industrias avícolas. Aún recuerdo el estridente ruido de las gallinas gritando, hacinadas en diminutas jaulas y pasillos interminables que parecían no tener fin. Yo estuve en una y doy fe del terrible sufrimiento que pude respirar allí.

gallina muerta
Imagen: Igualdad Animal – Dada las condiciones tan deplorables que se dan en la industria avícola, muchas gallinas no llegan al matadero. Las más débiles mueren en las jaulas y se convierten en las compañeras muertas de las otras gallinas que sobreviven ante tal insólito lugar.
gallinas ponedoras alambre
Imagen: Jon Amad / Igualdad Animal – Toda una vida sobre una cuadrícula de alambre. El único suelo que pisarán.

Las gallinas son tratadas como esclavas. Las industrias avícolas compran gallinas para someterlas a una esclavitud que no tiene precedente. De manera natural, las gallinas pueden vivir entre 10 y 20 años. En las industrias avícolas se mandan al matadero con tan solo 2 años de edad. Momento en el que ya no son «aptas» para poner huevos y pasan al consumo cárnico. A las gallinas se les corta el pico, proceso denominado como despique. Un proceso tremendamente doloroso que se hace sin anestesia y está pensado para evitar el canibalismo entre ellas. Como viven en diminutas jaulas hacinadas y estabuladas unas con otras, sufren de un tremendo estrés que hacen que se maten unas a otras. Se hacen úlceras de los golpes, viven sobre sus propios excrementos y la angustia, crece por segundos. Imagina por un momento el agobio que se siente cuando te quedas atrapado o atrapada en un ascensor. Imagina ahora que en ese ascensor minúsculo hay cinco o a seis personas más contigo. Imagínate esa sensación durante dos años de tu vida. Cuanto menos es terrible.

despique

Además, estas industrias avícolas están provistas de un sistema de luz permanente. No solo las gallinas están privadas de un espacio digno y libertad para vivir. También están apuntadas constantemente con un foco de luz para aumentar y acelerar la producción de sus huevos. Un estrés sobrecogedor que altera su estado anímico y sus ciclos.

pollitos trituradora

Los pollitos que nacen machos van directamente VIVOS a la trituradora.  Se usan para hacer nuggets o comida para perros. Muchos otros pollitos machos son lanzados directamente a contenedores de basura y allí mueren lentamente y agonizando. Las hembras, van a la cadena de engorde para ser futuras gallinas ponedoras y terminar su vida en una sopa.

En España, 51 millones de gallinas viven encerradas hasta que su explotación resulta rentable económicamente, momento en el cual serán también asesinadas: 47 millones de ellas son empleadas para que pongan huevos que luego son robados para el consumo humano, y la vida de otras 4 millones es dirigida a la cría de pollos (cifras que ascienden en la Unión Europea hasta 367 millones y 33 millones, respectivamente).

Las gallinas no son felices

Ten siempre muy presente que cualquier huevo que compres en el supermercado o en cualquier tienda, proviene de una gallina explotada. De un ser vivo sometido a merced del hombre, que vive en unas condiciones tan lamentables que no puedes hacerte una idea. No creas que viven en libertad, que no necesitan sus huevos y tampoco creas que es natural comer huevos de gallina. Solo es rentable. Y los gigantes de las industrias avícolas son los que verdaderamente se benefician de ello. Porque hasta tu colesterol te agradecería que dejaras de comerlos.

¿Y qué hay de las explotaciones de cría de gallinas ecológicas?

Ahora está muy de moda el tema «ecológico» y para nuestras conciencias parece haberse instaurado como algo más ético. Y no es así. Se consideran explotaciones de cría ecológica de aves a todas aquellas que cumplen con el Reglamento (CEE) 2092/91. del Consejo de la Unión Europea. ¿Y qué implica esto?

  1. Las gallinas ponedoras viven en una superficie de 6 metros cuadrados en zona cubierta y 4 metros cuadrados al aire libre. ¿Te parece más justo? ¿Te parece suficiente privarlas de su libertad? Son alimentadas con pienso ecológico.
  2. Los pollos tienen asignados 10 metros cuadrados en zona cubierta y 4 metros cuadrados al aire libre. Son alimentados con pienso ecológico.

Se sigue proyectando luz artificial para seguir haciendo más rentable el negocio de puesta de huevos. Y por muy «ecológica» que sea, sigue siendo una explotación animal en toda regla. Pero en lugar de un hostal de mala muerte, nos hacen creer que las aves viven en un hotel de cinco estrellas y no es así. Se les priva de su libertad, se les envían al matadero cuando ya no son «aptas» para la explotación, acortando su ciclo de vida natural de manera dantesca. A los dos años van al matadero. De manera natural las gallinas pueden vivir hasta 20 años. Se les priva de sus necesidades como especie y sufren sin poder defenderse ni hacer absolutamente nada. Si seguimos financiando este tipo de explotación se perpetua la idea de que comer huevos y de que comer animales está bien. 

Ningún animal de consumo humano ha tenido una vida digna. Ninguno. Ni siquiera los «ecológicos».

TIPOS DE HUEVOS

tipos de gallinas criadas

Todos los huevos que son vendidos para consumo humano deben estar identificados con una serie de dígitos. El primer número nos dará la información del tipo de vida que ha llevado la gallina. Así que a partir de ahora cuando vayas a un supermercado o tienda a comprarlos puedes fijarte en ellos y decidir qué hacer. Existen cuatro tipo de números que van del cero al tres. Explicamos a continuación qué significan cada uno de ellos.

gallinas ecologicas y camperas

0 = Huevo ecológicos. Gallinas que viven «en libertad» y comen pienso ecológico. A pesar de su sello ecológico estas gallinas a los dos años van al matadero. Con esto te respondemos a la pregunta de por qué los veganos no comen huevos. Estamos financiando  la muerte de las gallinas, aún siendo «ecológicas». Y los pollitos machos van igualmente a la trituradora. Lo único que cambia en este escenario es que tienen un poco más de espacio para «vivir» y el tipo de alimentación.

1= Gallinas camperas. Gallinas que viven «en libertad». Se diferencian con los huevos ecológicos de que estas gallinas no comen pienso ecológico. Las condiciones son las mismas. Matadero, muerte asegurada y pollitos machos vivos a la trituradora o a la basura.

gallinas suelo

2= Huevos de gallinas que están hacinadas en naves. Miles de gallinas que viven compartiendo un mismo suelo. Nunca verán la luz del sol y son sometidas a mucho estrés, a procesos traumáticos de cría y convivencia. Nunca respirarán aire en libertad y son tratadas como esclavas.

gallinas jaulas

3= Huevos de gallinas en jaulas. Son los que encontrarás en todos los supermercados.  Son los más comercializados y los más baratos. En una jaula durante dos años vivirán hacinadas cinco gallinas. Ejerciendo prácticas sobre ellas como la del despique, que explicamos al principio. Nunca podrán volar ni ver la luz del sol. Comen un pienso muy  malo y llevan una vida tremendamente cruel.

Si te «es imposible» dejar de comer huevos, al menos a partir de ahora fíjate en el número y compra el número cero o uno. Deja de financiar en la medida de lo posible tanta crueldad animal.

Yo tengo un amigo que tiene gallinas en su casa y viven felices

Y para terminar comparto una reflexión que siempre sale en la conversación cuando alguien me pregunta por qué no como huevos. Después de argumentar todo lo anterior siempre alguien me suelta algo así. «Pues yo tengo un amigo que tiene gallinas en casa. ¿Tampoco te comerías esos huevos?» Y mi respuesta siempre es la misma.

Suponiendo que esas gallinas mueran de viejas y no las vendan, mi respuesta es NO. No, porque esos huevos no me pertenecen. No, porque no es normal comer regla de otras hembras. No, porque aunque no esté fecundado, la gallina puede usar el calcio de su cáscara para compensar el desgaste fisiológico que le ha supuesto ponerlo. No, porque si vuelvo a comerme un huevo normalizo la idea de hacerlo y me convierto en un mal ejemplo para otras personas. Porque quién come un huevo de una gallina «feliz», afianza la idea de que se puede comer huevos en cualquier sitio. Y no, porque no necesito comer huevos para estar sana o para saciar cualquier tipo de necesidad.

Existen alternativas mucho más éticas y saludables a la hora de cocinar con un huevo. Como por ejemplo, una tortilla vegana si huevos.

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